Dirige tu vida, de ti depende el rumbo

Las personas que sacan adelante un país, una empresa, una familia etc. están hechas del mismo material. Estos son algunos de sus componentes:
1. Un profundo sentido de la responsabilidad
Responsabilidad quiere decir capacidad de dar respuesta ante lo que pasa a nuestro alrededor y que nos afecta. Esa capacidad parte de un axioma inicial: "yo soy el primer y máximo responsable de lo que me sucede en la vida." A partir de ahí, nos damos la posibilidad de cambiar las cosas, de mejorarlas.
2. El cambio, como constante insistente, persistente y tozuda de la vida
El cambio está ahí, lo queramos ver o no. El cambio nos desafía, interpela, incomoda y, finalmente, nos pone ante la tesitura del inicio y fin de todas las batallas: nuestro propio cambio. Toda transformación que esperemos de otros (sociedad, amigos, empresa, pareja, padres, hijos, etc.), empieza primero por nosotros mismos.
3. El aprendizaje
Aprender todo y de todo: a ganar y a perder, a luchar y a ceder, a correr y a esperar, en definitiva, a vivir. La vida es un puro aprendizaje si nos la sabemos tomar así. Vivir es un continuo viaje, con algunas paradas previstas. Ver en la novedad una oportunidad y no una amenaza está siempre a nuestro alcance.
4. La pelea, el esfuerzo y la persistencia
Se trata de no desistir ni cejar en el intento hasta el último aliento. Esa capacidad de luchar frente a las dificultades viene de la convicción de que uno está haciendo lo que debe y desde la pasión, que alimenta nuestras mejores iniciativas. La pelea tiene sentido en sí misma como superación, como camino de perfeccionamiento.
5. La aceptación
¿Cuándo aceptamos? Cuando hemos dado todo lo que teníamos por conseguir algo que no hemos logrado y ya no tenemos más. ¿Qué aceptamos? Que, a veces, en la vida, hay circunstancias exógenas más poderosas que nosotros. Aceptamos que somos vulnerables, que no podemos controlarlo todo. ¿Cuál es la consecuencia de aceptar? Liberar energía renovada para nuevos proyectos, otros desafíos, futuras iniciativas que emprender.
6. La innovación, la creatividad, la imaginación y la invención
La innovación viene con la capacidad de asumir el error que, en el momento en que lo aceptamos, se convierte en aprendizaje.
7. La colaboración
Es la conexión con otras personas que comparten inquietudes, capacidades, sueños, necesidades o situaciones similares. Crear una red de relaciones personales ricas, productivas e interesantes es la mejor forma de no verse solo en el camino y de abrir nuevas posibilidades, satisfaciendo, además, las necesidades de otros.
Si te sientes identificado con todos estos elementos, seguramente tengas ya incorporado que tú eres el máximo interesado en dirigir tu vida, el responsable de fijar tu rumbo. Así que ya sabes, regístrate en proempleoingenieros.es y dirige tu vida hacia el éxito.